martes, 30 de junio de 2015

Secretos de familia

Foto: Alba Balsa.

El corazón se le quedó helado, aterrado por el miedo, cuando escondida detrás de las cortinas del salón sorprendió a su madre besando a su tío.

Ahora ya sabía, sin duda alguna, que su verdugo había venido a casa para quedarse.

Nadie iba a poder defenderla salvo que le contara a su padre lo que ocurría las noches en que quedaba al cuidado de su tío.



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lunes, 29 de junio de 2015

Horario de visitas

Foto: Lola Pena

  • Hoy he escrito mi carta para los Reyes Magos.
  • ¡Estupendo! Pero, ¿qué hago con la carta que me diste ayer? También era para ellos.
  • Esa puedes tirarla. Estaba incompleta.

Con resignación, Enrique se guardó una vez más otra carta repetida en el bolsillo de su chaqueta y besó a su madre en la frente. Ya se sabía de memoria cada juguete que ella pedía.

  • ¿Y cómo vas a mandar la carta? - preguntó su madre.
  • En cuanto salga de aquí voy a ver al Cartero Real y se la doy.
  • ¡Vale! ¡Guay!

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jueves, 14 de mayo de 2015

Fin de trayecto

Foto: Lola Pena
El Señor Lápiz y la Señora Goma se fueron, cogidos de la mano, de paseo por la hoja hasta que llegaron a un punto. Por suerte era un punto y seguido. Así que decidieron hacer un paréntesis y descansar durante unos minutos.

Un poco más tarde dieron la vuelta a la hoja y siguieron andando juntos, paseando su amor. Lo malo fue que al llegar a la última línea de la hoja se encontraron de frente con un punto y final.

Y fue en aquel lugar donde tuvieron que acabar su historia de amor el Señor Lápiz y la Señora Goma. Ya no había más papel por el que seguir andando.

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martes, 12 de mayo de 2015

Al final del túnel

Foto: Lola Pena
Muy pocas veces en mi vida he sentido una felicidad igual. Mira que han pasado años; treinta para ser exactos. Y cuántas cosas se sucedieron en mi vida: mi boda con Luisa; el nacimiento de Vanesa; y, sin embargo, no he vuelto a sentir lo que sentí aquella tarde. Sería la inocencia de mis cinco años; sería mi descubrimiento de un nuevo mundo lleno de magia, colores, música… no lo sé. Fuera lo que fuese, fue algo único.

Yo iba andando de la mano de mi madre cuando entramos en aquel túnel oscuro. Recuerdo que me puse muy nervioso. A mí no me gustaba nada la oscuridad cuando era pequeño. Incluso hoy en día siguen sin gustarme los sitios con poca luz. Luisa dice que soy un poco maniático. Yo creo que es que tengo un poco de claustrofobia.

Pero aquella tarde iba de la mano de mi madre y eso me daba la confianza suficiente como para enfrentarme a lo que fuera. Al final del túnel se podía ver una luz. Era amarillenta como si fuera un sol al atardecer. También se oía un griterío. Las voces de otros niños llegaban a mí con nitidez. No me podía explicar qué estaría pasando allí para que hubiera tantas niñas y niños gritando.

A cada paso que daba por el túnel me entraba más miedo. Llegué a pensar que igual no había sido buena idea haberle hecho caso a mi madre. Ella me había prometido que aquello me iba a gustar, pero yo, en aquel momento, ya no estaba tan seguro.

Cinco pasos más y el túnel se habría acabado. En ese instante cerré los ojos y agarré con fuerza la mano de mi madre. Entonces mi madre se paró y yo a su lado. Tardé unos segundos en tener el valor suficiente para abrir los ojos de nuevo y ver lo que allí había. Era como si un arco iris se hubiera metido en aquel enorme espacio. Rojos, amarillos, verdes, dorados… estaban por todas partes.

Mi madre y yo buscamos nuestros asientos. Nos había tocado en una fila que era de color azul. Enfrente de nosotros había un gran círculo repleto de arena. Detrás de él había una gran cortina roja y dorada.

De repente todo se quedó a oscuras. Tan sólo un punto de luz iluminaba el centro de la gran cortina. Era como si una luna llena hubiera bajado del cielo para ponerse allí. Todas las niñas y niños nos habíamos quedado mudos a la espera de lo que pudiera suceder.

En aquel momento la roja cortina se abrió por la mitad y salió andando un hombre vestido con un traje azul y un sombrero muy alto. Se encaminó hacia la mitad del círculo de arena donde nos hizo a todos una reverencia a modo de saludo:

“Buenas tardes a todas las niñas y niños, a todas las mamás y papás, a todas las abuelas y abuelos, que han venido esta tarde a ver el espectáculo del Circo Magic. Sean bienvenidos”.


Todos empezamos a aplaudir a rabiar, a sonreír. Me sentía pletórico, feliz. Estaba deseando ver a los payasos, a los equilibristas, a los leones… Y entonces fue cuando los tambores comenzaron a sonar.

(Relato participante en el Taller nº26 "Móntate una escena" de Literautas. Mi relato es el número 14.)

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miércoles, 15 de abril de 2015

Al Atardecer


Hoy no voy a desnudar mi alma ante ti. El desnudo integral mejor lo dejamos para otro día. De momento, confórmate con mi cuerpo.




martes, 14 de abril de 2015

En tinieblas

Aquella mañana no amaneció. El sol no salió a su hora. Estaba muy ocupado besando a la luna. El eclipse dejó todo a oscuras para que nada molestara a los amantes.


Foto: Carlos Timiraos.


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viernes, 27 de marzo de 2015

Clases de dibujo


Tomó mi cuerpo como un lienzo en el que plasmar todas las tonalidades de nuestro amor.


Foto: Lola Pena

(Publicado en MeGustaEscribir)